Se realizará un programa de monitoreo y seguimiento de las poblaciones con el fin de evaluar la dinámica y tendencia de evolución de la población así como la efectividad de las medidas propuestas.
Se debe realizar desde el primer año de la plantación o siembra, hasta un mínimo de 5 años.
El muestreo se realiza a diferentes niveles:
1.Distribución local y área de ocupación de las poblaciones.
Número de poblaciones presentes, su ubicación y delimitación concreta del área ocupada.
2.Censo de poblaciones y monitoreo individual.
Se determinará el tamaño poblacional y su estructura por edades: plántula o juvenil, jóvenes maduros, viejos o muy viejos. Se realizará mediante conteo directo y los individuos que presenten un acceso difícil, podrán utilizarse técnicas de rapel o técnicas de estimación.
Análisis de la existencia de reclutamiento natural.
Al tratarse de una especie con un estado tan crítico de conservación, se deberán muestrear todos los individuos plantados. Cualquier pérdida de ejemplar supone un problema y un impacto en la variabilidad genética de la población.
De cada uno de los individuos, se analizará: Tamaño Edad Estado de la planta Presencia de parasitismo (larva Oedosphenella canariensis) Daños causados por herbivorismo Individuos reproductores: número de flores y frutos, número de semillas en cada fruto. Se realizará un análisis de viabilidad de las semillas recolectadas así como de su variabilidad genética.
Los datos se deberán tomar siempre en la misma época del año, durante el periodo de fructificación, para poder estimar la producción de semillas.
Durante el plan de seguimiento, se realizará la identificación, el estudio y el control de los factores de amenaza de la especie y se realizará una propuesta de atenuación de los factores de amenaza identificados.
Se realizará un análisis de la presencia de la larva parásita de los capítulos florales y su dinámica y poblacional y se implementarán tratamientos para erradicar su presencia en los individuos de las poblaciones. Volver al índice
Se debe realizar desde el primer año de la plantación o siembra, hasta un mínimo de 5 años.
El muestreo se realiza a diferentes niveles:
- 1. Distribución local y área de ocupación de las poblaciones.
Número de poblaciones presentes, su ubicación y delimitación concreta del área ocupada.- 2. Censo de poblaciones y monitoreo individual.
Se determinará el tamaño poblacional y su estructura por edades: plántula o juvenil, jóvenes maduros, viejos o muy viejos.Se realizará mediante conteo directo y los individuos que presenten un acceso difícil, podrán utilizarse técnicas de rapel o técnicas de estimación.
Análisis de la existencia de reclutamiento natural.
Al tratarse de una especie con un estado tan crítico de conservación, se deberán muestrear todos los individuos plantados. Cualquier pérdida de ejemplar supone un problema y un impacto en la variabilidad genética de la población.
De cada uno de los individuos, se analizará:
Tamaño
Edad
Estado de la planta
Presencia de parasitismo (larva Oedosphenella canariensis)
Daños causados por herbivorismo
Individuos reproductores: número de flores y frutos, número de semillas en cada fruto. Se realizará un análisis de viabilidad de las semillas recolectadas así como de su variabilidad genética.
Los datos se deberán tomar siempre en la misma época del año, durante el periodo de fructificación, para poder estimar la producción de semillas.
Durante el plan de seguimiento, se realizará la identificación, el estudio y el control de los factores de amenaza de la especie y se realizará una propuesta de atenuación de los factores de amenaza identificados.
Se realizará un análisis de la presencia de la larva parásita de los capítulos florales y su dinámica y poblacional y se implementarán tratamientos para erradicar su presencia en los individuos de las poblaciones.
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